jueves, 4 de enero de 2018

Cómo son los primeros días de Wanchope Ábila en Boca, mientras espera la llegada de su amigo Carlos Tevez

El centrodelantero xeneize titular tendrá el gran desafío de intentar poner su vara tan alta como la de Darío Benedetto, que se recupera de una rotura de ligamento

Ramon Wanchope Abila, entrenamiento de Boca Juniors

La espera se hizo larga, pero Boca ya es una realidad para Wanchope Ábila . Debió atravesar seis meses en su querido Huracán por las negociaciones que Daniel Angelici encaró tanto con el Cruzeiro como con el Globo, que reclamaba una deuda de lo que había sido su venta. Fue difícil transitar ese tiempo, porque su cabeza siempre estuvo en los colores azul y oro. Si incluso, en la conferencia de presentación de refuerzos, junto al presidente recordaron una anécdota de hace un año y medio: "Nos encontramos en una fiesta y me vino a decir que le pagara por goles, que quería jugar en Boca". Ese día llegó, y si bien no ganará dinero con esa condición, él ya se imagina gritando seguido y convirtiéndose en ídolo.




Son los primeros días de Ramón Ábila dentro del plantel de Guillermo Barros Schelotto. No obstante, hace semanas el cuerpo técnico decidió que comenzara a trabajar en Casa Amarilla no sólo para recuperarse del fuerte desgarro que lo dejó afuera de las últimas fechas de mitad de campeonato, sino también para trabajar en uno de los aspectos más preciados a la hora de desplegarse en el campo que exigen los Mellizos: el estado físico.

En eso anda el ahora 9 titular de Boca, que tendrá el gran desafío de intentar poner su vara tan alta como la de Darío Benedetto, que estará observando a su reemplazante desde afuera durante varios meses, mientras continúa recuperándose de la rotura de ligamento. Los primeros días en el Sofitel de Los Cardales no son a la par del grupo: "Con el profe (Javier Valdecantos) estamos trabajando mucho el aductor para estar al 100 por ciento y sumarme al resto". De este modo, el cordobés de .. años comenzó el martes con trabajos físicos matutinos, por la tarde decidieron no exigirlo en un doble turno que no completó y esta mañana trabajó alejado del grupo y de forma muy liviana. No sea cosa que Guillermo se quede sin 9...

El hecho de jugar en Boca es motivo suficiente para incentivar a Wanchope. Pero así también es cierto que hubo un plus en sus ganas de vestir está camiseta. Y ese plus se llama Carlos Tévez, una dupla que nunca compartió cancha pero que gozan de una gran amistad producto de la pasión que ambos tienen por la Mona Jiménez: "Hoy estoy cumpliendo un sueño, pero todos saben que también me encantaría jugar al lado de mi ídolo".

Esa tan buena relación está plasmada incluso en el reparto de las habitaciones. Porque sin contar a Emmanuel Mas (en pocas horas se hará oficial su contratación), hoy el grupo cuenta con 33 futbolistas y el único que no tiene compañero es el delantero. Nada es casualidad: todo indicaría que en ese dormitorio doble hay una cama guardada para el Apache. Sí, poco hacen desde la dirigencia para que Carlitos llegue (Angelici aseguró que quieren que arribe en condición de jugador libre), pero todo el Mundo Boca lo espera.

Así como Wanchope lo espera para formar una dupla que dé que hablar también adentro de la cancha. Porque él tiene sólo un objetivo: romper las redes y hacer historia.

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