lunes, 24 de abril de 2017

¿Boca no tiene la jerarquía necesarias para situaciones realmente importantes?

 La sensación es que el escudo y la camiseta son en lo único que puede apoyarse Boca para sostener este liderazgo. El equipo volvió a demostrar, como ya lo había hecho en otras ocasiones, que no tiene la jerarquía necesaria para situaciones realmente importantes. Quizá sea por falta de verdaderos referentes en el plantel. Lo cierto es que el campeonato entró en su último tercio de competencia y lejos de estar definido, como se creía hace poco, la ventaja es cada vez menor.



En esta oportunidad volvió a faltar inteligencia para afrontar un compromiso que ya se preveía cerrado y trabado, principalmente por las dimensiones y el mal estado del campo de juego. Con muchísimas dificultades para la generación nunca se logró destacar la diferencia de categoría entre los futbolistas ni apareció la personalidad que se necesitaba para quebrar al último en la tabla de los promedios. Y la falta de solidez provoca que siempre exista riesgo de que lo lastimen.


El único motivo que puede explicar la titularidad de Vergini e Insaurralde es que los suplentes sean Tobio y Magallán. No es una dupla de equipo campeón o incluso puntero, pero la mediocridad del fútbol argentino hace que esto sea posible. Y es curioso que siempre se termine poniendo en duda a Fabra, quien sin ser una maravilla es lo mejor que tiene la defensa. La distancia que le saca a Silva es abismal y ni siquiera debería plantearse el interrogante sobre su continuidad en el lateral izquierdo.
Ya no tiene demasiado sentido referirse a Bentancur, un jugador que nunca hizo méritos para estar desde el arranque y que alcanzó su punto más alto cuando fue intrascendente. Su transferencia a Juventus hace que sólo sea cuestión de esperar un poco más en lugar de hacer un nuevo esfuerzo por encontrar algún tipo de lógica o coherencia. Puede que sea una de las mejores ventas en la historia del club si se toma la relación entre lo que demostró y lo que se pagó (9.400.000 de euros).
Nadie puede dudar sobre la importancia que tienen Gago y Centurión para este equipo. Y lo que se sienten sus ausencias. Por algo son los puntos más altos e importantes del plantel, pero debería existir algún recurso para suplirlos. Aunque sea frente a rivales que son notablemente inferiores. No se acertó con el ingreso de Zuqui, esta vez tampoco ayudó Pavón y Pablo Pérez fue una verdadera sombra. Solamente Wilmar Barrios, al igual que la semana pasada, logró destacarse del resto.
Es la primera vez que Boca suma dos partidos consecutivos sin triunfos en el campeonato. Y se cortó una racha de 19 fechas seguidas en las que había hecho goles. Quizá sean sólo estadísticas, pero son las mismas que ahora marcan una diferencia de sólo tres puntos sobre Newell´s en lugar de ocho (si le hubiera ganado a Talleres y Patronato). Esa ventaja le hubiera servido y mucho para atravesar este momento determinante. La falta de jerarquía lo amenaza y entró en tiempo de descuento. 

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